VersosDelAlma
this site the web

Recent Photos

image
image
image

En busca del amor



El caballero duerme en el ventanal de la desesperación.

No quiere despertar siempre con la pena en su costado.

Hondos son sus pesares, cubiertos de musgo y pan.

Vaga solo en busca del amor.

Cubre el mar con su sombra solitaria.

Atormentado, aúlla en noches de hielo,

y busca ,caído en cualquier esquina,

el refugio de esos ojos de cielo

envueltos en pies de lluvia.

Variedad poética


Has llegado y el tiempo, ha comulgado
en la era vespertina de un… te quiero.

No te busco… porque no te voy a encontrar
allí…donde la justicia come polvo de cementerio.

No hay que mirar sólo la belleza de la rosa.
 Hay que alimentarse… del olor que desprende.

La luz no está en el amor / clandestino/.
Se transforma … en oscuridad permanente.

No dejes tu huella donde el / mal/,
haga su nido. Pasa de largo.
Deseo.
Siempre tu juventud… brillando al alba.
Y mi vejez de invierno… desnuda de esperanza.
Tristeza.
Por qué caminar por barrancos abruptos,
cuando al mirar al cielo… brilla el
sol por la explanada.

La filosofía es el camino que te lleva
al pensamiento. Y la vida…
la forma de vivirlo.

Cuanto más miro al pasado…
más me acuerdo de mi sombra.

“Hay ausencias que acunan
la intensidad de las horas”

Te culpo por ser un perro y
 me alegro de no pertenecer
a ese /hueso/ que roes
como amigo.

Tristes son los ojos que miran al sol,
pensando sólo en las cenizas.

Frase

Filosofar



¿Ahora me miras,
cuando ya mis ojos no te ven?
La aurora, ya ha hecho
pie en otra esquina.
El vuelo del pájaro,
ya cerró sus alas en el centro del amanecer.

No creas que el crudo invierno colgó su frío
en el crespón de tu pecho, ¡no corazón!

Se fue airoso a recoger una eterna flor
que suspiró su encuentro.

Hay lugares



Hay lugares cercanos

a un interminable olvido.

Lugares donde la nostalgia

habita, en manadas de pájaros.

Hay un sinfín de moscas

asomadas a un terreno yermo,

desabrido, donde la conciencia

se hace eco del lamento.

Hay en definitiva…

agua salada

- en manjares sin comida -.

Necesito más de ti

Para refugiarme en tu cuerpo,

necesito más de ti.

Hay un mordisco de luna

en la cintura de lo desconocido.

Allí, donde besa el pliegue de tu mirada.

Esa serpiente de agua, sin malicia,

escarchada en tabúes ignorados y perversos.

¡Ay, amor! La sangre hierve inconsciente

en el laberinto de las horas.

Acechan tantos temores…

que el racimo de uvas

está solo, en el panal de los dioses.

Resurrección



Hay lágrimas que temprano llegan,

recorriendo marchitas

los ojos sangrantes.

Pero… ¡Hay de aquél, que ose lastimarlas!

¡Hay de aquél, que juegue con ellas!

Pues de todos es sabido,

arrancarlas no he podido.

Me refugié entonces

en la soledad más absoluta.

Vistiendo de luto férreo

mi ser ,mis días, mis sueños.

Ya no existía el azul del cielo,

ni el sol, ni la luna, ni los mares

…¡Nada!

Era una agonía fría, doliente,

como la misma muerte

que se aferraba a mí

como una condena.

Estuve así , no sé cuánto tiempo.

De repente…

llegó el amor con su dulce despertar

a caminar por mi vida,

como un infinito sueño,

sereno, mágico…

“Se acercó a mí , llenando mi pecho de tafetán azul

tiñendo mis noches de amapolas silvestres.”

Y esos ojos…esos ojos que no olvidaré jamás,

-los ojos del amanecer-.

Renacer



La noche se despliega, en azul malva.

Y tú, persiguiendo tus sueños ancestrales.

El maldito tren de la nostalgia,

te reencuentra con tu pasado…

ése que mira

a través de los espejos del tiempo.


¡Corre, corre!

No esperes a lo inalcanzable…

vence el temor al fracaso,

y crea en ti

ese óvulo que te permite nacer,

en época de alabastro.

A ti.(Dedicado a S.S)

Te has ido


He perdido el instante de la primavera

en la oscuridad de la noche,

quedándome triste y desalumbrada

en la laguna de mis ojos.

Te has ido después de amarme…

jamás habrá palabras

que sigan a tu memoria.

Feliz día de la amistad

Intransferible



Te voy a regalar un beso.

Este beso es intransferible.

Te llevará a volar…

sentirás la pasión más bella

lo tendrás siempre en la memoria.

Quizás quieras devolvérmelo,

no podrás…

porque la magia que encierra,

sólo los dioses la saben.

Fidedigno


Quiero beber del cáliz, sabiendo que existe

la magnitud de dos lenguas vivas.

Me adentré, en el fehaciente sacramento

hundida, en los secretos hinchados del saber.

Después ,comulgué dentro de ti,

y viendo que el altar que lleva tu nombre,

brillaba en consonancia con mi alma;

partí a tu encuentro.

Llegando al sagrado mandamiento

de dos almas que se aman.



Marianita voz de ángel (Cuento)


Marianita es una niña muy alegre. Tiene unas trenzas muy largas, y su risa colma todo el espacio del universo. Sus ojos son de color verde como la hierba.
Le gusta cantar de noche, pues dice que las estrellas la escuchan, y que la luna se posa en su mano, haciéndola imaginar que los ángeles del cielo la oyen en silencio.

Un día de puro invierno, llovió tanto, que la casa de Marianita quedó inundada, y no tuvieron otro remedio ella y su familia, que subir a la azotea. Ese día Marianita no pudo cantar, pues estaba muy triste. Se puso a mirar al cielo, y de repente, vio... que las estrellas habían puesto su nombre en el firmamento y su amiga “La Luna” estaba sonriendo.
Miró con sus grandes ojos verdes, pues en el cielo habían escrito:
-¡Marianita no estés triste, cántanos con tu voz de ángel y tu sonrisa de cielo.

Marianita no podía creer lo que sus ojos estaban viendo, pero como eran sus amigas, empezó a cantar, con la voz más hermosa que jamás se ha escuchado.
Inmediatamente cesó la lluvia, porque quedó impresionada por la belleza de la canción, que así decía:
-¡Cesa lluvia! Que los campos ya han bebido, los ríos se han llenado, y tú, lluvia, has inundado con tu agua, la cosecha de mis vecinos… ¡Todos los habitantes de mi pueblo! Mis padres y hermanos, y hasta yo misma, no tengo qué comer.
¡Por favor cesa, cesa! Que no habrá que comer mañana, ni al día siguiente.

La lluvia mandó inmediatamente salir al arco iris ,y le dijo que brillara más que nunca con sus colores tan hermosos, y al sol, que secase los campos, las casas, y todo lo que había inundado la lluvia. Inmediatamente los campos del pueblo de Marianita, se llenaron de maíz, trigo, hortalizas, frutos, e infinidad de flores que resaltaron por su gran belleza.

Ya no estaba triste Marianita. El pueblo entero se acerco a su casa, agradeciendo su gran amistad y sobre todo su humanidad. Desde entonces sus amigas las estrellas y la luna brillan más que nunca, y el canto de Marianita, es escuchado por todo el mundo.

Amor silencioso. (Silva asonantada)


Amor ,no te comprendo,

vienes con tu silencio a mi esperanza.

¿Mi sueño se quedó tal vez dormido

allí, donde adormecen las palabras?

Te anhelo tanto y tanto

que no quiero quedar abandonada.

Quiero gritar tu nombre,

soñando con que habitas en mi casa,

para llenarme de tu amor sagrado,

y quedarme en tu edén, enamorada.

Las flores beldad del prado. Ovillejo



De los jardines olores,
las flores,
en su manto de verdad
beldad,
cual anillo deslumbrado
del prado,
el dios Eros es amado,
por diosas en la pradera
con olor a primavera,
las flores beldad del prado.

Me cansé de esperar tu respuesta


Me recordarás en tus días fríos de besos y caricias.

Me recordarás, bella y amante.

Pero mi voz cansada de preguntarte:

-¿Me amas?

Se habrá hecho añicos, en un país sin nombre.

Llorarás mi ausencia, y buscarás alguna cosa que decirme.

Pero tus palabras… se acunarán día y noche

en la soledad de tu alcoba.

Me cansé de esperar en la arena

a que el mar rompa sus olas,

y el sol, me traiga la respuesta,

que tanto anhelo.

Mi música era sincera.

El concierto de nuestro mundo

fue, como una danza

que bailaba al compás de tus caprichos.

Mi desesperación, ha sido la caverna

de mil lágrimas, y los latidos de mi corazón,

ya no tienen voz de esperanza.

Yo te he elevado por el aire, los océanos, por todo el universo.

Pero tú… no has sabido llevarme en tus brazos, amor,

y el tiempo ya ha hecho mella en este amor sin nombre.

Infiel


Me encuentro, en el ecuador de este mundo;

buscando tu encuentro en los entresijos de la noche,

pero está durmiendo entre las sábanas de otras alcobas.

Sé que besas otros labios, lo sé, cierto.

Sé que duermes en otros lechos, lo sé.

Sé que tu corazón, alberga mujeres inanimadas;

y que su máscara, no te deja ver mi rostro inmarcesible.

Aún así, escucha bien lo que te digo:

Soy fugaz aurora en el desierto de tus ojos,

y quizás no deseas beber mi agua.

No creas que te imploro que me ames,

sólo y únicamente,

maldigo la hora en que mi alma;

se enamoró de tu boca.

Envidia de la felicidad ajena




Matad mi fe de mujer enamorada.
Dejad que la nostalgia habite en mi cueva mortal y vagabunda,
y así, llenaré con mis lágrimas el pozo de esta triste ribera.

Mi alma ardía en sentimientos
y cuando alcanzó el corazón su perfecta morada,
arrancaron de mi boca su nombre de plata.

Fue un suicidio en toda regla.

Amándome como jamás me han amado,
y navegando entre flores de amanecer,
la envidia de una mujer,
forjó la idea cruel de la blasfemia.

Me lo llenaron de palabras maliciosas,
enjambres de avispas se adueñaron de su ser,
volcando sus miedos en ecos de coros de lagartas.
No pudo más
su corazón tan frágil
con toda la maldad de este nido de arañas.

A veces hay cosas extrañas en el amor,
que precisan explicación,
pero el mundo innegablemente
se sumerge en rebaños de máscaras
que desgraciadamente fijan sus ojos
en las conciencias puras.

Partiré lejos, muy lejos.
Lejos de este amor que me atormenta,
allí donde el mar se vuelva peregrino,
y alcance la terrible soledad del olvido.


Es imposible

Es imposible, amar al que no sabe.

Las sentencias oblicuas

hacen paredes en el techo

de la ambigüedad.

Se forma una continua sintaxis

de materia desgastada,

que se encuentra

en la sabia nívea del alma,

desangrando cicatrices morales.

Amor verdadero


El verdadero amor,

hace alusión a su nombre.

Cuaja sentencias divinas,

que derivan de la ansiada mano.

No obstante, enardece aquel

que lo posee y su existencia.

Caminando por los lares

de la humanidad.

Me rescataste de la inercia


Me caigo rendida a tus pies,

y me hundo en lo profundo de tus ojos.

El río me lleva por el crepúsculo melancólico,

buscando tu mirada entre la corriente.

Despojándome de toda vestidura

reclamo unos besos en silencio,

trémulo pensar que la mente precipita.

Agotada ya, me refugio en tu cuerpo

percibiendo tus manos sedosas

por el arroyo de mis ansias.

Y al fin, me rescatas de la angustia

de la inercia prolongada.

Mujer incomprendida


Tus pasos murieron

entre las alcantarillas de la noche.

Yo fui tras tu mirada fugaz

en tenue palpitar de sirena.

Me acogí a tu templanza

y no advertí,

que en la belleza

que colma tu espalda,

habitaba la tristeza

cual lágrima helada.

 

W3C Validations

Cum sociis natoque penatibus et magnis dis parturient montes, nascetur ridiculus mus. Morbi dapibus dolor sit amet metus suscipit iaculis. Quisque at nulla eu elit adipiscing tempor.

Usage Policies